E-E-A-T en SEO: Qué es y cómo aplicarlo a tus artículos para que Google te tome en serio en 2025

por | Marketing

¿Te has preguntado por qué Google no te quiere?

Mira, si llevas tiempo publicando contenido, siguiendo “las reglas del SEO”, metiendo keywords como si fueran chorizo en una pizza… y aún así tu web sigue muerta en la página 6 de Google, déjame decirte algo: no es culpa del algoritmo. Es culpa tuya. Sí, así de crudo.

Y ojo, no te lo digo desde un pedestal. Yo también estuve ahí, hasta que empecé a formarme en serio. Muchas de las cosas que vas a leer aquí las aprendí en la membresía de Dani Llamazares Rank Masters, y las aplico día a día con herramientas como Dinorank y Ubersuggest. Porque si no estás al día, si no entiendes cómo funciona realmente el posicionamiento, tu proyecto está condenado a quedarse en el limbo digital.

Seguramente te falta lo que ahora Google adora para posicionar contenido con criterio: el E-E-A-T SEO. No, no es una app de delivery ni una nueva dieta detox. Es el combo ganador que decide si tu contenido merece ser mostrado o enviado directo al basurero digital.

En esta guía te voy a contar qué demonios es eso del E-E-A-T (Experiencia, Pericia, Autoridad y Confianza), por qué es más importante que nunca en 2025 y cómo puedes aplicarlo a tus artículos para que empiecen a rankear de verdad.

¿Vamos a hablar con tecnicismos? Ni de coña. Esto va a ser claro, directo, con ejemplos reales (de los buenos y de los catastróficos), y con un estilo que hasta tu primo el que no sabe abrir un PDF pueda entender. Porque esto no va solo de SEO, va de que te tomen en serio online.

Así que si estás harto de escribir para la nada, quédate. Este artículo te puede abrir los ojos o al menos darte el bofetón digital que necesitas para empezar a hacer las cosas bien.

¿Qué carajos es el E-E-A-T y por qué todo el mundo habla de él?

E-E-A-T significa Experience, Expertise, Authoritativeness y Trustworthiness, o en español: Experiencia, Pericia, Autoridad y Confiabilidad. Es el estándar que Google usa para decidir si tu contenido merece la gloria de la primera página o la oscuridad del olvido digital.

Aunque no es un “factor de ranking” técnico como los enlaces o la velocidad de carga, sí es una guía crítica para los evaluadores de calidad de Google. Y si ellos creen que tu web es un chiringuito sin credibilidad, el algoritmo tomará nota.

Aquí empieza lo bueno: cómo aplicar cada letra del E-E-A-T con ejemplos claros.

🔸 Experiencia (Experience)

Qué significa:
El contenido debe mostrar que quien lo escribe ha vivido la situación o ha probado lo que comenta. Google quiere opiniones de primera mano, no resúmenes impersonales hechos por IA.

Ejemplo bueno:

“Después de usar Trello durante 6 meses para coordinar a mi equipo remoto, descubrí que su sistema de etiquetas nos ayudó a reducir los errores en un 40%.”

Por qué está bien:
Muestra uso real de la herramienta, datos específicos, contexto personal y resultados medibles. Esto genera confianza tanto en el lector como en Google.

Ejemplo malo:

“Trello es una herramienta útil para gestionar proyectos. Tiene muchas funciones como etiquetas y tableros.”

Por qué está mal:
Es vago, impersonal y genérico. Podría haberlo escrito cualquiera sin tocar la herramienta en su vida. No hay evidencia ni experiencia, solo relleno.

🔸 Pericia (Expertise)

Qué significa:
¿Tienes conocimientos demostrables sobre el tema? La pericia implica formación, años de experiencia, especialización, y poder demostrarlo con contenido profundo o datos.

Ejemplo bueno:

“Como nutricionista colegiado desde 2012, he trabajado con más de 300 pacientes con diabetes tipo 2. Este plan está basado en sus respuestas reales y protocolos médicos contrastados.”

Por qué está bien:
Respalda la opinión con credenciales, experiencia profesional y casos reales. Es lo que Google espera para temas de salud, finanzas, legal, etc.

Ejemplo malo:

“Comer saludable es importante. Debes evitar el azúcar y hacer ejercicio.”

Por qué está mal:
Lo puede decir cualquiera. No hay fuente, formación ni contexto. En temas delicados, esto puede costarte el SEO (y la credibilidad).

🔸 Autoridad (Authoritativeness)

Qué significa:
Otros reconocen que sabes del tema. Enlaces de sitios potentes, colaboraciones, entrevistas, menciones en medios, etc., aumentan tu reputación.

Ejemplo bueno:

“Nuestro estudio fue citado por HubSpot y Marketing Directo, lo que nos permitió validar nuestras conclusiones sobre embudos de conversión.”

Por qué está bien:
Muestra autoridad reconocida por terceros. Si alguien con peso te respalda, Google te presta más atención.

Ejemplo malo:

“Según muchos expertos, este método es el mejor para vender online.” (sin fuente, sin nombres, sin enlaces)

Por qué está mal:
No cita a nadie. Es humo disfrazado de argumento. Google ya no se traga ese cuento.

🔸 Confiabilidad (Trustworthiness)

Qué significa:
¿Tu web parece segura y transparente? ¿Muestras quién eres, cómo contactarte, de dónde sacas los datos? ¿Evitas prácticas turbias como esconder la autoría o meter 50 banners?

Ejemplo bueno:

“Este artículo fue escrito por Laura Gómez, abogada especializada en derecho laboral. Puedes ver su perfil profesional aquí. Fuentes utilizadas: BOE, Infoautónomos.”

Por qué está bien:
Claridad total: quién lo escribe, con qué formación, de dónde viene la info. Es serio, responsable, verificable.

Ejemplo malo:

“Este contenido es informativo. No se garantiza su veracidad.” (sin autor, sin enlaces, sin contexto)

Por qué está mal:
Esto grita “No te fíes de mí”. Google lo detecta como contenido potencialmente dañino y lo entierra. Literalmente.

Destripando el E-E-A-T: letra por letra

1. Experiencia (Experience): la diferencia entre opinar y saber de qué hablas

Cuando Google dice “experiencia”, no se refiere a tu currículum o títulos enmarcados en la pared. Se refiere a si tú, personalmente, has vivido lo que estás contando.

Y sí, se nota a kilómetros cuando alguien escribe desde la experiencia real vs. cuando simplemente está reciclando información de otros.

¿Por qué importa esto?
Porque Google quiere proteger al lector. Quiere contenido útil, no relleno para bots. Si alguien busca “cómo salir de deudas siendo autónomo”, no quiere leer consejos vacíos del típico “gasta menos y ahorra más”. Quiere escuchar a alguien que estuvo en ese mismo hoyo y logró salir.

Cómo aplicar bien la experiencia en tus artículos

1. Usa tu historia real
Incluye anécdotas, resultados propios, errores que cometiste y cómo los solucionaste.

Ejemplo potente:

“En 2021 me comí una multa de Hacienda por declarar mal mis ingresos como freelance. Desde entonces uso Quipu para tener todo automatizado. Aquí te explico cómo configurarlo bien.”

2. Muestra pruebas (capturas, fotos, datos)
No hace falta mostrar el extracto bancario, pero una captura de pantalla, un gráfico o incluso una foto del “antes y después” valida lo que dices.

3. Sé específico, no genérico
“Ganar dinero online” es humo. “Cómo gané 600€ en 30 días con afiliados de Hotmart usando TikTok” es experiencia.

Errores comunes que matan tu E

Error 1: Generalizar demasiado

“Invertir en bolsa es una buena forma de ganar dinero.”

Eso lo puede decir cualquiera, hasta un loro bien entrenado. ¿Dónde está tu experiencia?

Error 2: Repetir lo que dicen todos

“Para ganar dinero, necesitas tener ingresos pasivos.”
Ajá, gracias, capitán obvio.

Error 3: No demostrar nada

“Este curso es genial.”
¿Por qué? ¿Lo hiciste? ¿Qué aprendiste? ¿Qué cambió en tu vida?

Tip Santiago:

Si puedes decir lo mismo sobre cualquier producto o situación, no estás mostrando experiencia, estás fingiendo. Y eso te pasa factura.

2. Expertise (Pericia): que no te pillen hablando de lo que no sabes

Aquí entramos en terreno resbaladizo. Porque una cosa es haber vivido algo (experiencia), y otra muy distinta es tener los conocimientos técnicos o teóricos necesarios para explicarlo con rigor. Eso es la pericia.

¿Por qué importa esto?
Porque Google no quiere que cualquiera dé consejos sobre salud, impuestos o inversiones. Imagina que estás buscando “cómo tratar la ansiedad sin medicación” y te topas con un blog escrito por el primo del cuñado que una vez vio un documental sobre psicología. Mal asunto.

¿Cómo demuestra uno que tiene pericia?

1. Muestra tus credenciales (si las tienes)
¿Eres psicólogo, nutricionista, abogado, marketer, desarrollador? Dilo. Y sobre todo, muéstralo en tu biografía de autor y en tu contenido.

Ejemplo bueno:

“Soy abogado laboralista desde 2010, especializado en despidos improcedentes. He trabajado con más de 200 casos en tribunales.”

2. Usa lenguaje técnico, pero accesible
Demuestra que sabes sin sonar a Wikipedia. No hace falta hablar como un manual, pero sí usar términos del gremio cuando tocan.

3. Cita fuentes y estudios
Si hablas de algo serio, respáldalo. Un enlace a una fuente oficial o un estudio de Harvard siempre pesa más que “lo vi en TikTok”.

Cómo NO demostrar pericia

Error 1: Hablar de temas médicos, legales o financieros sin formación ni disclaimer

“Para la ansiedad, lo mejor es dejar el café y meditar. Funciona siempre.”
¿Perdón? ¿Siempre? ¿Basado en qué? Eso puede ser hasta peligroso.

Error 2: Fingir autoridad

“Yo soy experto en criptomonedas.”
Ajá. ¿Y tus pruebas? ¿Formación? ¿Resultados? ¿Proyectos? ¿Casos?

Error 3: Mezclar experiencia con pericia como si fueran lo mismo

“Yo bajé 10 kilos con esta dieta, así que recomiendo que todos hagan lo mismo.”
No, campeón. Eso es experiencia, pero sin pericia puedes estar diciendo barbaridades que no aplican a nadie más.

Tip Santiago:

Si no tienes formación oficial, demuestra aprendizaje real. Explica lo que hiciste, lo que estudiaste, lo que investigaste y cómo aplicaste ese conocimiento con resultados. Google no pide un título, pide que se note que no estás improvisando.

3. Authoritativeness (Autoridad): no basta con decir que eres bueno, otros tienen que decirlo

Esto no va de ego. Va de reputación externa. Puedes ser el Messi del copywriting, pero si nadie te conoce, para Google eres un suplente más. La autoridad es lo que pasa cuando tu entorno te respalda: otros sitios te citan, tus lectores te mencionan, tu nombre empieza a sonar.

¿Por qué importa esto?
Porque a Google le gusta jugar a lo seguro. Prefiere recomendar contenido de alguien que otros ya validaron. Y eso se gana, no se finge.

Cómo generar autoridad (de la buena)

1. Consigue backlinks de calidad (no de granjas de enlaces)
Un enlace desde SEMrush, HubSpot o El Confidencial pesa toneladas más que uno desde “miwebgratis2023.es”.

2. Participa en medios, eventos o entrevistas
Publicar en medios, participar en podcasts o dar charlas en eventos te pone en el radar.

3. Recibe menciones y reseñas positivas (de verdad)
Cuando otros blogs o usuarios hablan bien de ti en sus espacios, estás construyendo autoridad de marca.

4. Ten un About page decente, biografía de autor e historial visible
No seas misterioso. Dile al mundo quién eres, qué haces y por qué deberían escucharte.

Cómo NO construir autoridad (a menos que quieras que Google te ignore)

Error 1: Pedir backlinks a cualquier precio

“Te pago 10 euros por meter mi enlace en tu blog.”
Google lo detecta, lo odia y lo penaliza. No seas cutre.

Error 2: Publicar guest posts sin relación temática solo por el link

Escribes sobre “las mejores cafeteras” en un blog de criptomonedas.
Sí, suena tan ridículo como lo es.

Error 3: Inflarte con títulos vacíos

“Soy gurú, ninja, máster, mentor de negocios exponenciales.”
Eso no es autoridad. Es puro humo marketiniano del malo.

Ejemplo real de autoridad sólida

“Este artículo fue citado en la guía de SEMrush sobre link building. Además, fui entrevistado en el pódcast de Neil Patel sobre marketing digital en español.”

¿Por qué funciona?
Porque lo están respaldando voces potentes del sector. Y eso, para Google, es un sello de calidad.

Tip Santiago:

La autoridad no se proclama, se demuestra. Si nadie te menciona, empieza a colaborar, a publicar y a aportar valor. Y si alguien te menciona mal, responde con profesionalismo. Google también lee los comentarios.

4. Trustworthiness (Confiabilidad): si pareces un estafador, Google te trata como tal

Sí, suena duro, pero es así. Puedes tener experiencia, pericia y hasta cierta autoridad, pero si tu web no inspira confianza, todo se va al carajo. La confiabilidad es la base del E-E-A-T. Si no pasas este filtro, no rankeas ni vendiendo tu alma al algoritmo.

¿Por qué importa esto?
Porque Google no se quiere comer demandas ni quejas por recomendar contenido poco fiable, sobre todo en temas YMYL (Your Money or Your Life). Así que si tu web parece sospechosa, directamente te ignora.

Cómo inspirar confianza de verdad

1. Muestra quién eres (y dónde estás)
Tu nombre, tu cara, tus redes, tu bio profesional. Si pareces un bot anónimo, mal vamos.

2. Enlaza fuentes fiables
Cuando cites datos, estudios o ejemplos, enlaza medios reconocidos, papers académicos, webs oficiales. No “blogs de opinión” sin respaldo.

3. Ten políticas legales claras y visibles
Aviso legal, política de privacidad, cookies, contacto accesible. Todo eso es un mínimo vital.

4. Asegura tu web (HTTPS, navegación limpia, cero popups invasivos)
Una web lenta, insegura o que te persigue con 40 anuncios en la cara NO genera confianza. Genera rebote.

5. Muestra testimonios, reseñas y casos reales (verificables)
Opiniones de clientes reales, casos de éxito, historias con nombre y apellido. Nada de “María G. desde Madrid” con foto de stock.

Cómo NO parecer confiable (y perderlo todo)

Error 1: Esconder la autoría

“Escrito por el equipo.”
¿Quién es el equipo? ¿Tu gato con IA?

Error 2: Llenar la web de anuncios y popups
Google lo llama “contenido de baja calidad”, yo lo llamo “un asco de experiencia”.

Error 3: Usar contenido ambiguo, con disclaimers tipo “esto no es consejo profesional” en temas serios

“No somos médicos, pero creemos que este jarabe cura la gripe.”
Eso es irresponsabilidad. Y Google no lo perdona.

Ejemplo de confiabilidad bien trabajada

“Este artículo fue escrito por Laura Sánchez, psicóloga clínica colegiada. Consulta su perfil profesional aquí. Revisión médica realizada por Dr. Javier Gómez, neuropsiquiatra. Fuentes: OMS, PubMed, APA.”

¿Por qué funciona?
Autoría clara, formación específica, revisión por experto y fuentes verificables. Este contenido se toma en serio la confianza del lector.

Tip Santiago:

Haz que tu web sea el lugar donde tú mismo confiarías si estuvieras buscando ayuda. Si da asco o parece hecha en 2009, ni tú confiarías en ti mismo.

Cómo aplicar el E-E-A-T en tus artículos (paso a paso)

Si has llegado hasta aquí y sigues escribiendo como si estuvieras en 2010, ya va siendo hora de poner manos a la obra. Aquí tienes una guía clara y accionable para que tus próximos artículos no solo estén bien escritos, sino que griten a Google: “¡Ey, mírame! Soy contenido de calidad”.

🔸 Paso 1: Identifica la intención de búsqueda (y respóndela sin rodeos)

Antes de escribir una sola línea, responde a esto:
¿Qué busca realmente el lector cuando pone esto en Google?

Ejemplo:
Palabra clave: “cómo empezar en afiliados”
Intención: “Necesito una guía sencilla y realista para arrancar desde cero.”

No hagas esto:

“El marketing de afiliación es una estrategia digital que consiste en promocionar productos…”
(Ya lo sabe. Va directo al botón de volver.)

Haz esto:

“Si estás perdido con el marketing de afiliados y no sabes ni por dónde arrancar, aquí tienes los 5 pasos que me funcionaron a mí para ganar mis primeros 100 euros.”

🔸 Paso 2: Usa tu experiencia real (o la de tus clientes)

No hace falta ser Elon Musk. Basta con hablar de lo que tú o tus clientes han vivido.

Haz esto:

“Probé tres plataformas de afiliación. Amazon fue la más simple para empezar, pero menos rentable. Hotmart, en cambio, me generó 3 veces más comisiones con el mismo tráfico.”

Bonus: añade capturas de pantalla, gráficos, estadísticas o incluso un vídeo corto explicando algo clave.

🔸 Paso 3: Presenta al autor (y no escondas tu identidad)

Incluye al final o inicio del artículo:

  • Nombre completo
  • Cargo o rol
  • Experiencia relevante
  • Enlace a perfil profesional o LinkedIn
  • Breve bio (2-3 líneas basta)

Ejemplo correcto:

“Escrito por Marta Ruiz, consultora de SEO con más de 7 años de experiencia y formadora en Webpositer Academy.”

Error clásico:

“Redacción Digital Team”
¿Quién carajos es “el team”? ¿Un hámster con Wi-Fi?

🔸 Paso 4: Enlaza fuentes fiables (y no dispares al aire)

¿Citas datos? Usa fuentes como:

  • Webs oficiales (.gov, .edu, .org)
  • Publicaciones reconocidas del sector
  • Estudios académicos (Google Scholar, PubMed)
  • Medios de comunicación de confianza (no blogs piratas)

Evita: enlaces a foros random, webs llenas de publicidad o artículos sin autor claro.

🔸 Paso 5: Usa testimonios y pruebas sociales

No necesitas cientos, solo que sean reales.

Ejemplo que suma puntos con Google y el lector:

“Después de aplicar esta estrategia, mis visitas crecieron un 65% en 2 meses. Mira lo que dijo uno de mis alumnos:
‘Por fin entendí cómo funciona el SEO local. Ya tengo clientes nuevos todas las semanas. – Jorge R.’”

🔸 Paso 6: Muestra profesionalismo básico

Checklist mínimo de confianza:

  • HTTPS activado
  • Páginas legales al día (aviso, cookies, privacidad)
  • Página de contacto funcional
  • Diseño moderno (sin parecer sacado de 2008)
  • Navegación limpia (sin mil popups ni banners locos)

¿Te animas a empezar ahora? Elige tu peor artículo, el que te avergüenza enseñar, y aplícale estos pasos. Cuando termines, vuelve a este post y sigue con el siguiente. Esto se hace uno por uno. Pero se hace.

Tip Santiago:

No es cuestión de parecer “pro”. Es cuestión de parecer humano, serio y útil. Y eso es mucho más fácil si realmente te importa el lector más que el clic.

Errores típicos que revientan tu E-E-A-T (y cómo evitarlos sin excusas)

Esto no va de hacerlo perfecto desde el día uno. Va de evitar las cagadas básicas que Google ya tiene más que detectadas. Si estás cometiendo alguno de estos errores, más vale que te pongas las pilas.

🔸 Error 1: No mostrar autoría clara

El fallo: artículos sin firma, sin biografía, sin cara.

Por qué apesta: Google no sabe quién demonios escribió eso. Si no hay un nombre, un historial, una especialidad… no hay confianza.

La solución: crea fichas de autor con datos reales, enlaces a redes profesionales y experiencia específica.

🔸 Error 2: Artículos genéricos que podrían haber sido escritos por un chatbot

El fallo: contenido plano, reciclado, sin experiencia ni opinión propia.

Por qué apesta: no aporta nada nuevo. Si Google detecta que tu contenido es indistinguible del de 100 blogs más… adivina quién se queda fuera del ranking.

La solución: cuenta tu experiencia, usa ejemplos personales, da contexto real.

🔸 Error 3: Enlazar a fuentes dudosas

El fallo: usar links de webs poco fiables, blogs sin autor o con títulos clickbaiteros.

Por qué apesta: eso contamina tu credibilidad. Si citas basura, tu contenido empieza a oler igual.

La solución: usa fuentes oficiales, medios grandes, papers serios o expertos del sector.

🔸 Error 4: Meter mil anuncios, pop-ups, cookies y mierdas visuales

El fallo: interrumpir al lector cada 10 segundos con una ventana, un formulario o un banner animado.

Por qué apesta: experiencia de usuario basura = pérdida de confianza.

La solución: limpia la web. Usa anuncios discretos, formularios bien colocados y asegúrate de que el contenido se pueda leer sin obstáculos.

🔸 Error 5: Falta de actualizaciones

El fallo: artículos desactualizados, llenos de info caducada o enlaces rotos.

Por qué apesta: Google quiere contenido fresco. Si tienes un artículo de 2021 sin revisar, es como ofrecer yogur vencido.

La solución: revisa y actualiza tu contenido cada pocos meses. Añade una nota de actualización si haces cambios importantes.

Tip Santiago:

Si tienes que justificar tu contenido con “bueno, al menos no es tan malo como otros”… estás jodido. La mediocridad no rankea. Ni convence.

Mitos que revientan tu cabeza (y tu SEO) sobre el E-E-A-T

Mito 1: “E-E-A-T no importa si tu contenido es bueno”
Falso. Tu contenido puede estar bien redactado, pero si no demuestra autoridad, experiencia o confiabilidad, Google lo ignora.

Mito 2: “E-E-A-T solo aplica a webs de salud y finanzas”
No, amigo. Aplica especialmente ahí, pero también en cualquier nicho donde se espera confianza (negocios, marketing, educación…).

Mito 3: “Con meter fuentes ya estás mostrando E-E-A-T”
Otra mentira. El E-E-A-T se gana con consistencia, transparencia y reputación, no con un par de enlaces bien puestos.

Mito 4: “E-E-A-T lo puedes automatizar con IA”
Ya te digo yo que no. Puedes usar IA como apoyo, pero el toque humano, la experiencia personal y la coherencia no se falsifican tan fácil.

Conclusión: O mejoras tu E-E-A-T… o te quedas llorando en la página 7

Mira, ya no vale con escribir bonito, ni con meter “SEO” como si fuera ketchup en todo lo que publicas. Si tu contenido no demuestra experiencia, pericia, autoridad y confiabilidad, estás jodido. Así de claro.

Google ya no se traga el humo. Quiere saber si realmente sabes de lo que hablas, si lo has vivido, si otros te respetan y si tu web no parece el rincón oscuro de Internet donde nadie se atreve a comprar nada.

¿Te molesta que te lo diga así? Perfecto. Significa que te importa. Y si te importa, ya tienes lo que necesitas para cambiar las cosas.

¿Qué deberías hacer AHORA?

  • Revisa tus artículos actuales: ¿tienen autoría clara? ¿experiencia real? ¿citas fuentes fiables? ¿o son puro relleno para llenar el blog?
  • Elige un artículo que no esté rankeando. Aplícale cada uno de los pilares del E-E-A-T. Reescríbelo si hace falta.
  • Luego haz otro. Y otro. Hasta que empieces a ver resultados. Porque los vas a ver, créeme.

¿Vas a seguir publicando como si fuera 2010 o te vas a poner serio con tu contenido?
Porque si tú no confías en lo que escribes, ¿por qué demonios debería hacerlo Google?

Santiago Smith

Santiago Smith

Soy Santiago Smith, analista digital, nómada por elección y creador de Digital Talent. Escribo porque alguien tiene que decir las cosas como son, aunque incomoden. Sin filtros, sin humo y sin miedo a señalar lo que muchos prefieren callar. Si buscas verdades suaves, este no es tu sitio.

Otros temas que podrían interesarte

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *